"Los toreros están hechos de otra pasta". Cierto, de la pasta pública, o sea de nuestra pasta.
C a r g a n d o...
La CULTURA en España, por orden y mando de los políticos taurinos
La mayoría de la población española RECHAZA la tauromaquia
“Según una encuesta reciente, se refleja que el 82% de los españoles no han asistido nunca a una corrida, mientras que el 87% condenan el sufrimiento animal en los espectáculos públicos”.
Las administraciones públicas, propietarias del 65% de las más de trescientas plazas de toros españolas, a pesar de las quejas de la inmensa mayoría de los contribuyentes que no desean apoyar con sus impuestos esta barbarie nacional que los intereses taurinos tratan desesperadamente de mantener e incentivar, siguen exigiendo un mayor número de corridas en los pliegos de adjudicación de los concursos taurinos; una carnicería anual, estéticamente impresentable que, con más de mil representaciones escenificando la masacre de un pacífico animal herbívoro que acaba en el desolladero, amenaza con ahogar con sangre, incluso, el interés de sus más fieles e incondicionales cómplices, ética y físicamente discapacitados, de una cobardía que a todos envilece.
Un periódico alemán informa que las subvenciones de la UE a las ganaderías de lidia españolas contribuyen a fomentar la crueldad hacia los animales
El diario alemán Die Tageszeitung (TAZ) denuncia que las subvenciones agrícolas de la UE hayan ido a parar a criadores de toros de lidia españoles y considera que “la UE está patrocinando la crueldad hacia los animales”. El titular dice “Pagado con sus impuestos” sobre una foto de un torero a punto de descabellar a una res.
Die Tageszeitung empieza relatando los detalles de la muerte de Millonario, un toro lidiado en la Plaza de Tudela y asegura que la política agraria de la UE es responsable de un fin que califican de cruel. Explican que la familia Martin, criadora del toro en cuestión en Cáceres, recibió parte de los 60.000 millones de euros que la PAC destina a subvencionar las perdidas de explotaciones ganaderas europeas.
“200 de los 1.400 miembros de la asociación española de criadores UCTL recibieron un total de cerca de 26 millones de euros de la Unión Europea. Un promedio de 130.000 euros por explotación ganadera, de los cuales el 20% sale de los hombros de los contribuyentes alemanes”.
http://www.taz.de/1/politik/europa/artikel/1/eu-sponsert-tierquaelerei/
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La verdad tiene sólo un camino, al igual que la antitauromaquia tiene un sólo argumento, la compasión por el animal torturado salvajemente para diversión y lucro de una banda de mafiosos sucios e ignorantes que insisten con sus argumentos falaces de siempre para seducir nuevos adeptos y con el objetivo de que su negocio de sangre no fracase.
El periodista, escritor y ensayista cinematográfico santanderino José de la Colina, escribió lo siguiente sobre el toreo.
Toros, toreros y taurófilos
"La lidia de toros, se dice, tiene nobilísimo origen: viene de los antiguos ritos religiosos mediterráneos que fueron trasplantados a la Península Ibérica luego sobrenombrada, qué coincidencia, “la Piel de Toro”. Al comienzo el juego taurino estuvo reservado a la nobleza, pero durante el reinado de los Borbones adquirió un carácter más popular, antes de caer en lo populachero. Ya no fue sólo cosa de “caballeros”, sino que comenzó a ejecutarse a pie y el torero se convirtió en un profesional, es decir: un evasor de las profesiones respetables empezó a cobrar por hacer desplantes y monerías ante la bestia y “el respetable”. (El toreo fue realmente espectáculo de masas y ha llenado a reventar las plazas donde se perpetra. Se dice que en la ciudad de México el “coso” principal, la Plaza México, tiene capacidad para 45,000 almas, aunque sólo en la hipótesis, harto aventurada, de que se pueda contar un alma por cada aficionado). Cuando la lidia fue encajonada en normas técnicas fijas, en la segunda mitad del siglo XVIII, un tal José Delgado, alias “Pepeíllo”, escribió un pedantuelo tratado de tauromaquia. Por entonces el ritual taurino se dividía en tres partes: de pica, de banderillas y de matar, y las cualidades más requeridas eran parar, templar y mandar. Durante esa época “clásica” empezaron los toreros a usar seudónimos ridículos como “Lagartijo”, “Guerrita”, “Frascuelo”, “Bombita”; y la manía se ha extendido en el tiempo y en la geografía taurómaca, de modo que ha habido apodos tan pintureros como “Caleserito de Sevilla” y “Manolete”, o tan petulantes como el “Indio Grande”, el “Califa de León”, el “Orfebre Tapatío”, el “Faraón de Texcoco”, y aun tan repelentes como “Cagancho”, apodo que es una verdadera apoteosis fecal (y más vale no menearlo).
Santi Ortiz, un protaurino que escribe sobre la tauromaquia pero ávidamente tergiversando la verdad con manipulaciones y falsedades, ha retado públicamente al filósofo Jesús Mosterín, un hombre sumamente humano con un sentido de la compasión hacia el sufrimiento del toro en su tortura de la lidia que le ha llevado a ser la diana de todos los tiros por parte de los taurinos, sólo por una razón, porque éstos carecen de la valentía y honestidad del filósofo al declarar públicamente que lo que están haciendo con los toros no es ni ético ni moral en una sociedad nueva, progresista, con más valores, humana y que aboga por un mundo sin violencias, sin abusos y sin injusticias. Y claro, ésto, llegado de alguien con suficiente credibilidad por su aspecto bonachón y serio y sus cualidades de buen ser humano que le avalan a través de todos los que le conocemos y/o hemos tenido la suerte de conocerle por su incondicional participación en el debate de la ILP en el Parlament de Catalunya, en su investigación limpia y contundente sobre la lidia como defensa del animal, los tienen a los taurinos trinando, y se aprovechan de que Mosterin es un ser pacifista y que no entra al trapo de las triquiñuelas taurinas. Así pués, una vez más y con la estrategia de vender sus libros (probablemente editados en la editorial taurina propiedad del taurinísimo grupo Prisa), lanza un mensaje al filósofo para que demuestre sus declaraciones, poniéndose delante de un toro. Yo no sé si este Ortiz cuando escribió ese mensaje estaba bajos los efectos de algún buen vino o de alguna substancia nociva para los cerebros, y si no juzguen ustedes mismos en el mencionado artículo: Santi Ortiz reta públicamente al profesor Mosterín a 'probar' sus tesis Comprobarán que miente descaradamente, entre otras mentiras, se identifica como que está en pleno uso de sus facultades mentales. ¿Se hizo un chequeo psiquiátrico antes de escribir ese articulillo? Señor Ortiz, el toro es un animal herbívoro, no es un depredador, es un animal noble y pacífico, se lo puedo garantizar, no es salvaje (como usted lo quiere pintar para su beneficio), pero aunque lo fuera, nadie tiene derecho a acorralarlo, torturarlo sin compasión hasta darle muerte para divertirse unos y lucrarse otros. Usted, señor Ortiz reta a Mosterín a encerrarse con un toro, yo le reto a usted a que se encierre con un búfalo, sí sí señor Ortiz, ese animal que ustedes han querido someter alguna que otra vez a sus torturas para comprobar si se podía domesticar para una posible lidia espectacular, hay documentación que así lo confirma, con algunos toreros que se desplazaron a otro continente y clandestinamente torear a un búfalo, pero ahí si que no hubieron "machos" porque el búfalo si que es salvaje, el búfalo no es doméstico como lo es el toro, por eso prefirieron seguir con los malos tratos a un animal que no puede defenderse del salvajismo, por otra parte previamante lesionado y/o drogado, como últimamente se está también desenmascarando. El sentido de la ética y la moral, señor Ortiz, es algo tan simple y llano como para sentir el dolor y sufrimiento de la tortura tanto en un animal doméstico como en uno salvaje, claro que de tan sencillo y llano que es, no entra en las mentes obscuras, retorcidas y pervertidas de los que insisten en defender lo indefendible. El señor Mosterín, al igual que todos los antitaurinos abolicionistas (que somos más que los taurinos, porque la decencia es mayoritaria siempre a la indecencia), no tiene por qué provocar a ningún animal por varias razones, la principal es el rechazo total a cualquier tipo de tortura y humillación a cualquier ser sintiente, y porque su prioridad en la vida no es lucrarse a costa del ensañamiento colectivo de un grupo de descerebrados dispuestos a seguir con su infamia y sus falsificaciones de la verdad sobre su repugnante negocio llamado tauromaquia. El señor Mosterín no tiene que demostrarle a usted la veracidad de sus afirmaciones participando en sus juegos y artimañas, porque le avalan honestos estudios científicos sobre el toro y su sufrimiento durante la lidia, le avala el sentimiento de horror y rechazo de la mayoría de la población española a esa actividad, que si por referendum se tratara se prohibiría por ser, entre otras razones de peso, más propia de paranoicos que de personas normales. Usted trata al señor Mosterín de cobarde; no sólo es un valiente porque aparte de enfrentarse a un reducido (pero peligroso) grupo de intelectuales mediocres, incultos, ignorantes, exaltados e indecentes negociantes de la sangre inocente del animal, actúa con honestidad ante una injusticia abusiva como la de maltratar y asesinar vilmente a un animal que no tiene voz ni para decidir si o no quiere lidiar ni para pedir clemencia como en sus ojos y su llanto lo demuestra mientras lo torturan despiadadamente en el ruedo. Cobarde señor Ortiz, es el que se aprovecha de unas leyes mal elaboradas que permiten ese espectáculo; cobarde señor Ortiz, es el que descarga sus frustraciones y su cobardía en el animal; cobarde señor Ortiz, es el que observa como maltratan al animal con una PANOPLIA de tortura, incluído algún instrumento prohibido de usar en la lidia, como es la puya; cobarde señor Ortiz, es el que se divierte con un ser indefenso; cobarde señor Ortiz, es el que vende el espectáculo; cobarde señor Ortiz, es el que defiende y apoya esa barbarie; cobarde señor Ortiz, es el que lo legaliza; cobarde señor Ortiz, es el que lo promociona y el que, como usted, manipula y niega lo evidente. Y tiemblan ustedes, tiemblan todos, porque su poderío ya no lo consiente lo de antaño: la ignorancia de algunos y la indiferencia de los demás, pués ésto es lo único que a ustedes les hacían poderosos. Ahora ya se acabó, empiece señor Ortiz a aprender otro oficio que no sea escribir, porque hasta ahora engañaba a muchos, desde ahora usted no tendrá jamás credibilidad.
Hay animalistas que no son partidarios de emplear con el enemigo la misma vara que éstos emplean con ellos, aún tienen la ilusión de que tomando un café juntos, el problema podría quedar resuelto. Difiero de esa opinión y no me fiaría nunca de alguien que cría a un animal para matarlo como diversión y lucro. Una cosa es ser pacifista y contrario a la violencia, y otra es ser un iluso. Y desde luego nosotros no nos vamos a someter jamás a las humillaciones de las que están acostumbrados a inferir los taurinos a todo aquel que no se inclina ante sus intereses. Es por eso que desde que los taurinos nos declararon abiertamente la guerra, con trampas, manipulaciones y falacias a los abolicionistas, no les perdonamos una y publicamos desde entonces todos sus trapos sucios, dando pelos y señales de las idas y venidas de esos famosos corruptos que viven inmersos en su cruel afición a la tauromaquia y de otros que sin respeto y con mucha provocación jalean a los tauricidas convirtiéndose así en cómplices de la masacre llamada por ellos cultura y que últimamente intentan introducirla a través de anuncios publicitarios de marcas conocidas de calzado de deporte, como “deporte de élite”. Que aprovechando este momento nos gustaría que alguien, tal vez alguno de sus contratados filósofos, nos explicara de qué les sirven a los taurinos que una marca de calzado deportivo promocione las corridas de toros si los toreros usan zapatillas manoletinas típicas en las chicas adolescentes adornadas de unas muy femeninas medias de color rosa. Somos conscientes que este grupo se ha convertido en una pesadilla más para esos corruptos y criminales negociantes de la sangre inocente del animal, pero hasta que no sea abolida “su fiesta”, ni ellos, ni su poderosa influencia, que todos sabemos de quién se trata, no nos podrán callar jamás, y seguiremos sacando a la luz todas sus movidas, que haberlas las hay a miles. A los taurinos hay que devolverles, sin ninguna consideración, todos los ataques que irrespetuosamente y llenos de falsedad, lanzan contra nosotros los antitaurinos abolicionistas para desprestigiarnos, para provocarnos y para seguir ganándose la confianza de sus adeptos, todos éstos claramente carentes de cultura y humanidad. Lo hacemos con la verdad en la mano, aunque ellos sigan insistiendo en que somos irrespetuosos y amenazantes. Todo lo que afirmamos, lo demostramos, está todo grabado de por vida. Los taurinos se dedican a matar toros y los antitaurinos a defender la vida de esos animales, así, sin más. Y no hay más vuelta que darle a un asunto que todo el mundo ve claro y que ellos insisten una y otra vez en hacer ver lo contrario, respaldados por su poder económico y por unos cuantos lameculos que esperan a recoger las migajas sobrantes que les tirarán. Si tienen algún argumento válido para decir que corruptos, criminales, incultos e inhumanos son insultos a su repugnante actividad, que lo demuestren, porque a día de hoy aún no lo han hecho.
Hoy traemos otro magnífico artículo escrito por nuestro admirado Julio Ortega, dirigido a esos taurinos que se empeñan en decir que somos violentos y atrasados. ¡¡Que lo disfruten!!
La sociedad frente al animalismo
"Ya está bien de querer intoxicar a la opinión pública. No son los animalistas ni los violentos ni los atrasados, al exigir un respeto absoluto a los derechos fundamentales de todos los seres
Dejen, por favor, de anunciarnos como liberticidas, los derechos que les negamos se siembran en el especismo, se abonan con la ignorancia y engendran muertos. Llámenlos por su nombre: bulas para el crimen. No nos acusen de violentos, no son nuestras las manos que con sangre ajena, escriben los siniestros renglones de sus tradiciones ni el saldo de sus negocios. ¿Quién empuña el rifle, la espada o la lanza? Siempre ustedes. Tampoco sigan afirmando que despreciamos al ser humano. Nuestros hijos lo son y no queremos para ellos un mundo en el que el padecimiento de criaturas sensibles sea arte, diversión y comercio. Claro que nos importan las mujeres y los hombres, precisamente por eso, renegamos de su alienación y rechazamos que la educación, los hábitos y el sistema mercantil, los reduzcan a testigos mudos y a cómplices de tanta degradación. No, no creemos que el Planeta lo haya diseñado Walt Disney, ni que los cerdos hablen o que los perros toquen el violín; no necesitamos “humanizarlos” para entender que no es justo que los sometamos, torturemos y asesinemos. No somos cretinos ni confundimos fantasía con realidad; justamente es nuestra cordura, la que nos permite comprender que un gemido, un gruñido, un chillido y hasta el silencio, también son gritos de angustia. Esto es muy sencillo, aunque quieran perderse en todo tipo de disquisiciones morales o pragmáticas pervirtiéndolas a su conveniencia para distraer de lo esencial. No se trata de ustedes o de nosotros, sino de ustedes, de nosotros y de ellos. Porque sí, ellos también cuentan, los animales a los que denigran, atormentan y matan, son al fin las víctimas de su crueldad y los eternos ignorados. Les imponen la condena pero les niegan la voz. Tampoco necesita rugir de sufrimiento el mar que se contamina ni emitir alaridos de angustia el árbol envuelto en llamas, no hace falta ver sangrar al ozono por los bordes de su herida para admitir lo estremecedor una destrucción de la que el hombre es el único culpable. Nada justifica que hayamos convertido nuestro entorno en una suerte de basurero y de patíbulo en el que los racionales, nos erigimos en jueces y verdugos. No, los animalistas no somos un peligro social. Animalismo y humanismo se dan la mano; el problema es que les inquieta que un toro o un mono posean los mismos derechos fundamentales que ustedes si con ello, pierden la inmunidad para martirizarlos o aniquilarlos. El maltrato a los animales es una lacra de nuestra sociedad, como tantas que ha habido, y sus argumentos para perpetuarlo no son más que las razones del tirano. Julio Ortega Fraile www.findelmaltratoanimal.blogspot.com "
El debate de ayer en el Parlament de Catalunya fué espectacularmente cómico por parte de todos los protaurinos presentes y comparecientes. Entre las ridículas intervenciones de los tauricidas Esplà y Serafín, amigos de la protaurinísimadiputada y QUERIDA amiga de Balañá, Eva García, que más bien parece la portavoz personal del taurodiputado Rafel Luna, amigo íntimo también de Balañá, quién dirige el cotarro tauromáquico que defiende los intereses de los más poderosos empresarios taurinos, a través de manipulaciones y falacias, porque no existe ningún argumento que pueda defender una masacre hecha POR y PARA re-pe-ti-mos diversión y lucro de unos cuantos, llámenles asesinos o criminales, palabras que no gustan precisamente a los que saben que ya han pasado a la historia como lo que son, y con algunas perlas como "¿Defendería usted el boxeo?" (Albert Rivera, que comparó el riesgo del toreo con una carrera de motos). "Déjenos a los aficionados que cerremos las plazas de toros cuando nos dé la gana" (Rafael Luna). La narración "nostálgica" personal del taurodiputado David Pérez de cómo disfrutó una tarde como Presidente de Honor de una corrida de toros en Jerez de la Frontera. Las declaraciones y manipulaciones "científicas" del tauroveterinario Illera que hablaba y eructaba a la vez, algunas como "según la categoría de la plaza, mejor es el estoque", "un toro de mejor calidad, sufre menos estrés". "Quieren prohibir la profesión de torero" (Serafín). "No puedo abrazar la imposición de la piedad y la compasión, nunca he sentido piedad del toro cuando le he atravesado la espada porque el toro muere en actitud arrogante", "el toro no se defiende, ofende", "los toreros somos creadores y el toro pone su voluntad y nosotros ponemos nuestra vida" (Esplá). En resumidas cuentas, todo un teatro muy mal ensayado, con prisas y muchos nervios que como resultado dió un total fracaso a ojos del espectador que iba a presenciar una obra en la que explicaran buenos argumentos para convencer al público de que su obra era maestra, pero quedó en resúmenes de panfletos bajos de calidad y con bastante vulgaridad por parte de sus actores.
Pero algo muy grave salió de la boca de la taurodiputada Eva García cuando malintencionadamente preguntó a Jordi Portabella "¿donde estaba usted mientras Copito de Nieve agonizaba de muerte ante el público?", y aquí sí queremos hacer constar que esa grave acusación es una falacia (y queremos aprovechar para decir que tampoco creemos que los zoológicos sean el lugar adecuado para tener a un animal apartado de su hábitat natural como medio educativo para los niños ni como espectáculo para nadie), porque el gorila había sido retirado del recinto público y estaba internado desde hacía días en el departamento veterinario del zoo. Y como el tiempo lo pone todo en su sitio, y sólo el tiempo nos da la razón a los que la tenemos, aquí mostramos un artículo de La Vanguardia donde se puede comprobar que la señora García, vuelve a manipular y a falsear una documentación con una sola intención, la de desprestigiar a los antitaurinos. Pero nos parece, aparte de los intereses que pueda tener esta taurodiputada en favorecer a sus amigos protaurinos, de una inhumanidad y crueldad tal, digna sólo de un estratega sucio y peligroso, porque con esa declaración consigió hacerle daño personalmente a Portabella que visiblemente se emocionó al darle la auténtica explicación sobre la retirada de Copito de Nieve antes de que falleciera.
Si por una parte nos descojonamos con las ridículas y nefastas intervenciones de los protaurinos, por otra parte nos sentimos muy orgullosos de que los comparecientes antitaurinos hayan dado a los protaurinos clases de ética, moral, cultura y también de decencia, educación, saber estar, elegancia, serenidad y honestidad, elementos todos éstos carentes en las comparecencias de los protaurinos.
No se sabe aún la decisión última que pueda llevar este debate a una victoria o a un fracaso por parte de defensores y detractores de la vergonzosa "fiesta nacional", pero lo que sí está bien claro que en el ambiente se huele a abolición, y eso es algo que los protaurinos con sus miedos, sus inseguridades, sus manipulaciones y sus falacias están haciendo constar a cada paso que dan y a cada palabra que pronuncian. Y a que los antitaurinos aparte de ir debidamente documentados, nunca tuvieron que echar mano a la falsedad, porque sólo hay un razonamiento valedero, las corridas de toros son espectáculo primitivo, denigrante y repugnante que deben ser abolidas inmediatamente por el bien de la salud de una nueva sociedad que no quiere vivir en el pasado ni amparada en tradiciones crueles, una sociedad que NO QUIERE esa mierda entre ellos, y que la mayoría del pueblo español así lo votaría si se llegara a convocar un referéndum nacional; y porque el toro no es un objeto, es un animal noble y doméstico, no es un depredador, y sufre y siente igual que todos los seres vivos, y no hay ningún derecho humano a humillarlo, torturarlo y sacrificarlo públicamente con el único objetivo de enriquecer a unos cuantos y divertir a otros, unos por indecentes negociantes de la sangre inocente y otros por incultura y/o demencia.