Allá donde predomina la ignorancia, la verdad no tiene ningún sentido.
Y estos taurinos que insisten una y otra vez con sus mismos argumentos, muchos ni saben lo que dicen, muchas veces hasta mal pronunciado.
Los fracasos de la tauromaquia se ven reflejados en una lista interminable de gatillazos taurinos elaborada siempre por los mismo intereses e interesados en conquistar nuevos mercados y nuevos adeptos, y para ello y sin conocimiento histórico, están dispuestos a seguir mintiendo, sin sentir la mínima vergüenza del ridículo que continuamente hacen, con tal de que su sanguinario negocio no deje de prosperar.
Utilizan textos de personajes célebres como objetivo una vez más de manipular la verdad sobre su actividad tauricida, a la que ellos mismos le han dado las categorías de arte, cultura y deporte.