La continua tiranía que el ser humano ejerce sobre los animales se manifiesta en múltiples aspectos que cualquiera puede contemplar día a día. Pero quizás el que mayor rechazo puede causar en una persona sensible es el espectáculo taurino. Además de ejercerse un acto de abuso hacia un ser indefenso, este se produce con la complicidad y connivencia de las altas instancias, de los medios de comunicación y del publico que alienta jalea y apoya.
Decimos que el toro es un ser indefenso porque por muchas astas y fuerza que tenga jamás podrá vencer la inteligencia, el numero y los medios que el ser humano va a poner en el ruedo para acabar con él tras ejercer unos cuidados y muy elaborados actos, que algunos llaman arte y estética, cuyo fin no es mas que el ir destrozando su cuerpo poco a poco para así convertirlo en un guiñapo sangriento a merced del torero.